Cómo una empresa de créditos en Colombia recuperó más de $500 millones de una cartera muerta usando cobranza automatizada por WhatsApp, IA y un sistema a medida.

Heaven Hub
22 may 2025
La problemática: una cartera olvidada que nadie quería tocar
Cuando llegué al proyecto SYNCIA, el escenario era el que muchos gerentes financieros conocen demasiado bien, pero pocos quieren enfrentar.
Una empresa generadora de créditos en Colombia tenía una cartera superior a los $2.000 millones de pesos, compuesta por más de 21.000 contactos.
El problema no era solo el monto: esa cartera llevaba más de 5 años sin gestión activa.
Internamente ya la llamaban “cartera muerta”.
Habían intentado reactivarla de forma manual:
10 agentes humanos
Jornada completa (8 horas diarias)
Más de 10 meses de trabajo continuo
¿El resultado?
Apenas 2.000 contactos limpiados
Solo 1% de recuperación efectiva
Miles de números repetidos, inválidos o inexistentes
Información dispersa en Excel, WhatsApp personales, más de 20 SIM cards y celulares de los agentes
Si hacemos un cálculo simple:
10 agentes × 8 horas = 80 horas diarias
En 10 meses ≈ 17.000 horas hombre
Para apenas 2.000 contactos útiles
El costo operativo ya estaba superando cualquier expectativa real de recuperación.
El riesgo era claro:
Pérdida total de la cartera
Desgaste del equipo
Costos mayores al dinero recuperable
Y una decisión silenciosa que muchas empresas toman: “mejor no toquemos eso”
El tsunami invisible: el problema no era cobrar, era el sistema
Aquí fue donde hicimos la primera pausa estratégica.
El problema no era WhatsApp, ni los agentes, ni la antigüedad de la deuda.
El verdadero problema era que intentaban resolver un problema masivo con lógica artesanal.
No había:
Métricas reales de contacto, interés o pago
Control de spam o bloqueos
Conciliación automática de pagos
Un flujo centralizado de información
Cada agente operaba como una isla.
Y algo aún más grave: el 70% de la base ni siquiera era contactable.
Se estaban gastando horas humanas escribiendo a números inexistentes.
Antes de pensar en cobrar, había que limpiar, ordenar y automatizar.
La decisión estratégica: no usar un SaaS y construir algo específico
Muchos preguntan por qué no usamos un SaaS de cobranza existente.
La respuesta es simple: no había flexibilidad suficiente para este volumen, este estado de cartera y este contexto legal.
Aquí la decisión fue clara:
No necesitábamos una herramienta genérica, necesitábamos un sistema de recuperación a medida.
Diseñamos SYNCIA como una plataforma propia, con una arquitectura pensada para escalar sin depender de personas.
Arquitectura a alto nivel
Twilio como puerta de entrada y salida de WhatsApp
Chatwoot como plataforma omnicanal para centralizar conversaciones
PostgreSQL como base de datos única y confiable
n8n para automatizar flujos, reglas de negocio y estados
Lógica propia para asignación, seguimiento y exclusión automática
Nada glamoroso. Todo funcional.
La estrategia: limpiar antes de cobrar
El primer gran cambio fue de mentalidad.
1. Validación masiva de números
Antes de enviar un solo mensaje:
Validamos toda la base
Eliminamos aproximadamente 70% de números inexistentes o no válidos
Esto redujo drásticamente:
Bloqueos
Reportes de spam
Riesgo reputacional del número
De 21.000 contactos iniciales, pasamos a una base realmente accionable.
2. Mensajería automatizada con normativa y timing
Los mensajes no se enviaban al azar.
Se configuraron:
Días específicos
Horarios específicos
Flujos pensados para cumplir normativa judicial y evitar fricción
El enfoque no era amenaza ni presión, sino beneficio:
“Esta es tu oportunidad de cerrar un pendiente antiguo con condiciones favorables”.
3. Asignación automática de agentes
Cuando un contacto respondía:
El sistema lo asignaba automáticamente según carga del agente
Ningún agente elegía clientes
Ningún contacto se perdía
Aquí ocurrió algo clave:
los agentes dejaron de buscar trabajo, el trabajo los buscaba a ellos.
4. IA como motor silencioso (no como chatbot)
Importante aclararlo:
La IA no respondía conversaciones.
La usamos para algo mucho más valioso:
Detectar inactividad
Disparar flujos automáticos
Activar recordatorios cada 3 días
Reintentar contacto durante una semana completa
Si no había respuesta por WhatsApp, el sistema:
Activaba agentes de voz
Validaba promesa de pago
Confirmaba intención real
Todo quedaba registrado.
5. Pago = salida automática del sistema
Cuando alguien pagaba:
Se etiquetaba automáticamente como Pago
Salía de la base activa
Dejaba de recibir mensajes
Se actualizaban métricas en tiempo real
Cero gestión manual.
Cero errores humanos.
Cero reprocesos.
El resultado: cuando el sistema trabaja, la cartera revive
Los números hablaron solos, pero lo más importante no fue el monto inicial recuperado, sino lo que cambió a partir de ahí.
En un período significativamente menor al intento manual anterior, SYNCIA logró:
Más de $500 millones de pesos recuperados
Cerca del 50% de lo proyectado como recuperable dentro de una cartera que llevaba más de 5 años sin gestión
Más de 15.000 contactos limpiados, validados y segmentados
Los mismos 10 agentes, ahora enfocados en tareas de mayor valor
Métricas claras y en tiempo real de:
Contactados
Interesados
Promesas de pago
Pagos efectivos
Ahora bien, aquí viene el punto que muchos pasan por alto.
Recuperar $500 millones de una cartera de más de $2.000 millones no significa que los otros $1.500 millones se perdieron.
Significa que la cartera dejó de ser un pasivo muerto y se convirtió en un activo vivo.
Hoy esa base:
Sigue activa
Sigue cobrando de forma automatizada
Sigue depurándose sola
Y sigue generando recaudo sin aumentar el equipo humano
Mientras tanto, los agentes ya no están atrapados escribiendo mensajes repetitivos ni validando pagos manualmente.
Ahora pueden enfocarse en:
Gestión interna
Casos especiales
Nuevas oportunidades de recaudo
Procesos que realmente generan más dinero para la empresa
Lo más importante fue este cambio:
Se dejó de trabajar manualmente y se empezó a operar un sistema.
Y cuando el sistema está bien diseñado, el dinero sigue entrando incluso cuando nadie está empujando.
La cartera dejó de ser un problema operativo y pasó a ser un activo visible, medible y escalable.
El framework replicable de SYNCIA
Este proyecto dejó un aprendizaje que hoy aplico una y otra vez en procesos de cobranza, ventas y operaciones de alto volumen:
Primero limpieza, luego contacto
No se puede escalar sobre datos sucios. Contactar sin validar es quemar dinero y reputación.Automatización antes que contratación
Si el proceso no funciona con tecnología, contratar más personas solo multiplica el problema.IA para orquestar, no para conversar
El valor real de la IA está en decidir cuándo y cómo actuar, no en simular conversaciones humanas.Pagos fuera del sistema en segundos
Cada minuto que un pagador permanece activo en la base es riesgo, fricción y reproceso.Las personas cierran, los sistemas escalan
Los equipos generan confianza. Los sistemas generan consistencia y crecimiento.
Insight final: la cobranza no va a desaparecer, va a mutar
En los próximos 12 a 24 meses, veremos algo cada vez más evidente:
Los equipos grandes de cobranza manual serán operativamente inviables
WhatsApp seguirá siendo el canal dominante, no por moda, sino por comportamiento del usuario
La verdadera ventaja competitiva no será quién escribe mejor, sino quién diseña mejor el sistema detrás del mensaje
SYNCIA no reemplazó personas.
Reemplazó el caos operativo.
Y en un mundo saturado de datos, deuda y canales,
tener un sistema que cobra, limpia y aprende solo
vale más que cualquier script de ventas o ejército de agentes.



